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Monday, December 15, 2008
Press

La Nacion, Argentina, Dec.15, 2008

Crisis global / Opinan analistas y bancos de inversión
Para Wall Street, el país será el más golpeado en la región

Creen que, con las últimas medidas del Gobierno, es más vulnerable que Venezuela o Ecuador

Hugo Alconada Mon

Corresponsal en EE.UU.

WASHINGTON.- Lejos de tranquilizar a los analistas e inversores internacionales, las últimas medidas anunciadas por la Casa Rosada lograron el efecto contrario. Reforzaron sus sospechas sobre cuán vulnerable aparece la Argentina ante la incipiente crisis global, con lo que superó un nuevo umbral: hoy es vista peor que Venezuela y Ecuador, cuyo gobierno acaba de repudiar parte de su deuda.

Por extraño que parezca, ésa es la visión que expusieron varios expertos en riesgo político y analistas de Wall Street en sus últimos informes a los clientes o en sus últimas declaraciones públicas. Es el caso de Christopher Garman, jefe para América latina de la consultora neoyorquina Eurasia Group. Consultado sobre qué países de la región serán los más golpeados por la crisis global, Garman respondió: "El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner aparece como el más vulnerable en comparación con Chávez (Hugo) en Venezuela y Correa (Rafael) en Ecuador", aun cuando dijo que estos dos afrontarán "desafíos fiscales crecientes a lo largo de 2009 y 2010".

El último reporte de Credit Suisse, difundido ayer, avanza por esa senda. Al exponer sus pronósticos para 2009, ubicó a la Argentina como la que padecerá la contracción más severa. Pasará del 6,2% de crecimiento de este año a sólo 1,5%, lejos del país que espera que más crezca: Perú (4,5%).

El director asociado para el grupo de riesgo soberano de la calificadora Fitch Ratings, Erich Arispe, también expuso ayer que la Argentina podría crecer "por debajo del 2 por ciento en 2009". ¿Por qué? Por el "colapso" de los precios de las commodities (materias primas), la "recesión global" y por una respuesta desde la Casa Rosada que califica como "inadecuada".

Más drástico, Daniel Volberg, de Morgan Stanley, estimó que la Argentina ingresará en terreno negativo el año próximo: la economía caerá 2,2%, debido a un "dramático shock negativo en los ingresos", comparado al cero que espera en Brasil. ¿El tipo de cambio? Preveía que terminaría 2009 en 3,35 pesos, y ahora lo cifró en 4,50 pesos.

Garman planteó, por su parte, que Brasil, México, Colombia y Chile también se debilitarán, pero centró los riesgos lejos de ellos: "Los países con más probabilidades de afrontar una crisis económica o política significativa serían precisamente los que se embarcaron en políticas macroeconómicas heterodoxas".

Su colega, el director ejecutivo para América latina de la consultora Kroll, John Price, coincidió con él desde la revista especializada Latin Business Chronicle. "Por debajo de la fachada de una moneda controlada en Venezuela o la Argentina, o de la dolarización de Ecuador, subyace una crisis fiscal esperando por ocurrir", estimó.

Al igual que Credit Suisse y Eurasia Group, Price señaló a la Argentina como "quizás el mayor riesgo de mercado" en la región. Lo que la separa de otros mercados en América latina es que "su débil condición es de su propia factura, en oposición al contagio" sufrido en otros. Más aún, no descartó que deba imponerse otro "congelamiento al estilo del corralito".

Default latente

Para Goldman Sachs, sin embargo, la amenaza del default puede alejarse si el Gobierno ejercita la "disciplina fiscal". Esto no quiere decir que "en el horizonte de mediano plazo" la nacionalización de los fondos de pensión (AFJP) deje de impactar sobre la confianza, los derechos de propiedad, el crédito y las dinámicas fiscal y de deuda de largo plazo, explicó, pero el colapso podría esquivarse "durante los próximos tres años", es decir, hasta el fin del mandato de Cristina Kirchner.

Otros bancos de Wall Street no están tan seguros. Entre ellos, UBS y Merril Lynch. El primero expuso que "las preocupaciones sobre la capacidad de pago pueden haberse incrementado" con el anuncio de que se destinarán miles de millones de pesos para alentar el crédito interno. Ese dinero, expuso, "podría haberse apartado para honrar las obligaciones de la deuda".

El economista jefe de Merril Lynch para la región, Felipe Illanes, fue más asertivo en sus suspicacias post-AFJP. Concluyó que las elecciones del año próximo y las demandas sociales en medio de una desaceleración económica llevarán al Gobierno a mantener un gasto público elevado.

Illanes cree que el Gobierno evitará el default en 2009, al combinar los fondos de las AFJP y, quizá, reservas del Banco Central. Pero la mezcla de una posible recesión y la erosión creciente de la confianza, alertó, podría llevar a una "dañina espiral" en los costos de la deuda y la liquidez disponible. Más aún cuando la recaudación caerá en línea con la contracción económica del país, que pasará de crecer al 6,4% este año a sólo 1,6% en 2009, en línea con Credit Suisse y Fitch Ratings. Pero, al menos, no tan drástico como la previsión de Morgan Stanley.

 

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